Durante nuestra historia más reciente como especie, el mundo ha vivido distintas revoluciones, como la industrial o la tecnológica, que han cambiado radicalmente nuestra forma de vivir. Ahora, por fin, vemos como empieza a vivirse este cambio en las aulas, donde comienza a aplicarse todo lo aprendido para mejorar el proceso  de aprendizaje y obtener los mejores resultados con un único objetivo: que los niños y niñas aprendan para poder vivir mejor en todas las esferas de su vida futura.

Lejos quedan ya aquellas lecciones eternas en las que el profesor recitaba la lección ante una audiencia más bien dispersa; aquellas clases en las que los estudiantes repetían “como papagayos” conceptos que no terminaban de entender, siempre pensando en terminar cuanto antes para poder salir a divertirse…

Nuevas metodologías de enseñanza

En 1962, Jean Piaget fue el primer psicólogo en hacer un estudio sistemático sobre el desarrollo cognitivo y estableció la importancia del juego como parte integral del desarrollo intelecual de los niños. Desde entonces y hasta ahora, los expertos y académicos del mundo de la enseñanza han ido desarrollado nuevas metodologías entre las que se incluye el Aprendizaje Basado en Juegos (ABJ).

Esta nueva herramienta educativa, se basa en estudios que promulgan que las personas aprendemos mejor cuando desempeñamos un papel activo en el proceso de aprendizaje, cuando estamos comprometidas, cuando la información que obtenemos es significativa, y cuando interactuamos en un contexto social; todas ellas características esenciales del juego.

La motivación y la capacidad de atención son pilares fundamentales de un proceso de aprendizaje existoso; y el juego, dirigido de forma controlada y con intención de mejorar el rendimiento académico, es una de las nuevas estrategias que comienzan a aplicarse en las aulas más innovadoras.

Además, este nuevo método de enseñanza es ideal para tareas específicas como aprender un nuevo idoma, ya que permite trabajar de forma efectiva varias áreas de aprendizaje simultáneamente, y convierte este proceso, que en ocasiones puede resultar algo complejo, en una experiencia agradable y estimulante.

Más ventajas de aprender jugando

  • El desarrollo de habilidades motoras
  • El compromiso, la resolución de conflictos y el intercambio
  • La resolución de problemas y el aprendizaje causa-efecto
  • La independencia y la autoestima positiva
  • El desarrollo de la creatividad  y la imaginación

Ahora es momento de descubrir cómo podemos aplicar las ventajas de esta nueva metodología educativa para que nuestros hijos e hijas aprendan inglés de una forma eficiente y divertida. ¡Aquí van algunos juegos que os aseguramos os harán pasar un buen rato!

5 juegos divertidos para aprender inglés jugando

A continuación os presentamos algunos juegos que se pueden practicar con los estudiantes de inglés para hacer del proceso de aprendizaje una experiencia satisfactoria y entretenida para todos. Os los explicamos paso a paso para que podáis practicarlos en familia, entre amigos o en clase.

Un clásico: “Simon Says”

Este juego es idóneo para los estudiantes de inglés más pequeños. Es perfecto como energizer porque aumentar el nivel de atención y energía de los niños y niñas, para mejorar su comprensión auditiva, y para aumentar su vocabulario.

 

Cómo jugar:

  • Para esta actividad necesitaremos encontrar un líder al que llamaremos “Simon”
  • Los estudiantes y Simon se pondrán en un círculo
  • Simon dirá “Simon says…” y a continuación desarrollará una acción mientras la dices en voz alta (sé imaginativo, cuanto más alocadas sean tus ideas, mayor será la atención que te prestarán los niños)
  • Repetir este paso tantas veces como se desee, cuanta mayor sea la velocidad ala que juguemos mayor será la diversión
  • En algunos momentos introduciremos la variante que dinamiza el juego. Simon dirá y representará una acción, pero omitiendo las palabras “Simon Says”. El estudiante que replique la acción estará descalificado y se sentará en el círculo.
  • ¡El último estudiante que quede de pie será nuestro ganador!
  • Es buena idea premiar a los ganadores otorgandoles el papel de Simon para la siguiente ronda

¿Cuál es mi problema?

Cómo jugar:

  • Escribir el nombre de distintas dolencias o problemas en post-its (por cada afección utilizaremos un papelito)
  • Pegar un papelito en la espalda de cada uno de los estudiantes sin que estos vean su contenido
  • Cada alumno deberá moverse por el espacio y pedir consejo a sus compañeros de grupo para tratar de sanar la dolencia que le ha tocado, adivinar cuál es y resolver su problema
  • Dependiendo del nivel y de la edad de los estudiantes, podremos utilizar problemas más o menos complejos

¿A dónde debo ir?

Con este juego trabajaremos el aprendizaje de las distintas preposiciones de movimiento mientras nos divertimos y fomentamos la confianza en nuestros compañeros y compañeras. Además, sirve para practicar la escucha y la expresión oral. ¡Es perfecto para trabajar con grupos de adolescentes y adultos!

Cómo jugar:

  • Antes de que lleguen los estudiantes, mueve y reorganiza los distintos objetos que hay en el espacio donde desarrollaréis la actividad (sillas, mesas, cajas..); también puede realizarse en espacios exteriores, aprovechando los objetos que se encuentren en ellos de forma natural. La idea es formar un camino de obstáculos para hacerlo más divertido.
  • Colocar a los estudiantes por parejas y vendarle los ojos a uno de los integrantes de la misma
  • La persona que puede ver, deberá guiar a su compañero o compañera de pareja, utilizando distintas instrucciones en inglés para evitar que se choque con los objetos que se encuentran por el camino.

La cesta de frutas

Una variación interactiva del juego de las sillas con la que también podemos trabajar en grupo la escucha activa y la expresión oral en inglés. Podemos adaptar a nuestra audiencia el nivel de este juego, por lo que es muy últil para todos los niveles. Te enseña no solo a pensar rápidamente sino también a comunicarte con los demás a través del habla y la escucha, ayudando a perfeccionar la pronunciación y a aumentar la confianza a la hora de expresarse en público.

 

Cómo jugar:

  • Disponemos las sillas en círculo y enfrentadas (una menos que el número total de personas que juegan). Todos, excepto una persona, se sientan en una silla. La persona que está de pie en el medio del círculo de la silla es el “stander”.
  • Si deseas practicar gramática, establece un patrón como “Personas que tienen/les gusta/quieren…” y hechos como “que tienen carnet de conducir, o llevan una prenda roja….” Cualquier persona que se ajuste a la frase debe ponerse de pie y moverse hasta encontrar una silla libre. La persona que se quede de pie se convertirá en el nuevo “stander”.
  • ¡El juego termina cuando tú quieras! No hay ganadores ni perdedores. Sigue jugando hasta que quieras parar y practica cuanto quieras.

El Verdugo

Por último, os presentamos un juego clásico, conocido en muchos países, que resulta perfecto para practicar ortografía y vocabulario de forma dinámica y divertida.

 

Cómo jugar:

  • El Verdugo se situará frente al resto del grupo y seleccionará una palabra misteriosa que el resto desconoce. Después escribirá en una pizarra o papel los espacios que se corresponderán con cada letra de la palabre elegida. También dibuja un poste y una caja que sujetarán a nuestro ahorcado.
  • Un ahorcado completo generalmente tiene una cabeza, un cuerpo, dos brazos, dos piernas y una cara.
  • Uno a uno, los demás participantes irán diciendo letras que componen la palabra misteriosa. Si se equivocan, el verdugo dibujará las distintas partes del cuerpo que componen el ahorcado (una parte por cada letra erronea). Si el grupo acierta con la letra, el verdugo escribirá en los espacios marcados la letra en la posición que corresponde.
  • El juego continúa hasta que el grupo adivine la palabra misteriosa o se complete el ahorcado. Si alguien en el grupo adivina la palabra correcta, ¡ellos ganan! Pero si el grupo no adivina la palabra, habrá vencido el verdugo.

La lista de posibles actividades para aprender inglés jugando, ya sea en el colegio, en casa, o en otro tipo de experiencias como campamentos, es innumerable. Lo que está claro es que permitir que las personas tomen un rol activo en su propio proceso de aprendizaje y ser capaces de mantener su motivación e interés, son algunas de las claves del éxito.

Y ahora…¡a divertirse!