Tanto en lo referente a universidades como a colegios, el sistema educativo británico es reconocido internacionalmente como uno de los mejores del mundo.

¿Qué hace que su modelo se diferencie del resto?  ¡Vamos a descubrirlo!

Los internados británicos: tradición, innovación y valores

El gusto por la tradición en el Reino Unido es innegable. Para los ingleses, cuidar sus buenas costumbres y saber transmitirlas de generación en generación está en la lista de prioridades. Pero esto no significa que dejen de lado su enorme apuesta por la innovación, el desarrollo y la reinvención constante de su propio sistema, sino todo lo contrario.

Sin duda alguna, la innovación es una de las principales ventajas del sistema educativo inglés. Tanto a nivel pedagógico como tecnológico, la correcta inserción de nuevas herramientas y metodologías en el aula impulsa y multiplica el aprendizaje de los estudiantes, motivándoles durante todo el proceso y potenciando sus capacidades particulares. Porque aprender no tiene porqué ser un camino de espinas, sino una experiencia atractiva y dinámica.

Además, a parte de la importancia que le da a la formación académica, la mirada de este sistema educativo percibe a los estudiantes como personas con un gran valor social y humano. Por tanto, el respeto, la perseverancia, el esfuerzo y la responsabilidad, entre otras, son cualidades que se fomentan desde la infancia y durante toda su evolución para formar adultos con capacidad de pensamiento crítico y conciencia social.

Instalaciones, clubs y actividades extraescolares

Hípica, rugby, natación, golf, tenis, fotografía, música, teatro y artes plásticas, clubs de debate y ajedrez, diseño, tecnología y robótica… La variedad de la oferta de actividades y deportes extracurriculares del sistema educativo inglés privado es extensa y no decepciona a nadie.

Edificios centenarios rodeados de prados verdes y campos deportivos, talleres especializados… son algunos de los espacios que podemos encontrar en algunos Boarding Schools ingleses, el escenario perfecto para crecer y desarrollarse.

Formación en habilidades

Porque cada niño y niña tiene unos intereses y unas capacidades diversas, todas ellas igual de importantes y valorables, potenciar sus inquietudes y disfrutar cuidando su actividad física e intelectual, hace de los beneficiarios del sistema educativo inglés personas completas y desarrolladas de forma transversal. El enfoque “all-round education” inglés tiene en cuenta la importancia de cultivar el resto de dimensiones humanas, además de la académica, y este distintivo, también se nota.

Saber trabajar en equipo, tener capacidad de liderazgo y desarrollar habilidades comunicativas es fundamental. En el sistema educativo inglés esta perspectiva se integra durante toda su vida académica, para formar jóvenes preparados e independientes. Por este motivo, el enfoque de la educación británica se caracteriza por estar dirigido a la resolución de problemas, el pensamiento creativo y la investigación, sin dejar a un lado la importancia de fomentar capacidades físicas o artísticas, entre otras.

Diversidad, internacionalidad y cultura

España, Francia, China, Alemania, EEUU… Los colegios y universidades británicas son un crisol de culturas y nacionalidades. Es fácil imaginar por qué esto es una ventaja. A parte de generar sinergias personales y culturales muy enriquecedoras, la convivencia entre personas de distinta procedencia supone una gran oportunidad de aprendizaje, de compartición y de adaptación ante lo distinto.

En un entorno multicultural, los estudiantes potencian su creatividad, independencia y flexibilidad, fomentando sus habilidades comunicativas y su capacidad de escucha y entendimiento.

Ser capaz de adaptarse a nuevos entornos y de trabajar y convivir con personas distintas, supone una enorme ventaja diferencial, por ejemplo, a la hora de acceder a futuros puestos de trabajo en un mundo cada vez más interconectado como es el nuestro.

Constancia y calidad

El sistema educativo inglés es famoso por su calidad, y esto radica en su empeño por sacar lo mejor de cada alumno y de fomentar el progreso constante y el aprendizaje continuado. El valor del trabajo diario, el alto nivel formativo del profesorado y el seguimiento que se realiza durante el proceso, son las piezas clave del camino hacia la excelencia que se promueve, por ejemplo, en los Boarding Schools de UK, en los que se aseguran de preparar a sus estudiantes para las distintas esferas de su vida futura.

El enfoque integral que se tiene de la educación, que valora y cuida la importancia del plano académico, pero no deja de lado la educación en valores, el trabajo por objetivos, o el desarrollo de habilidades sociales, son algunas de las razones que hacen que este sistema destaque y sea tan valorado a nivel internacional.

Crecimiento y reconocimiento

La globalidad del mundo actual, es una realidad que aumenta las oportunidades de los más jóvenes, pero también incrementa el nivel de competitividad al que se enfrentan. En este sentido, formarse en un sistema que percibe las necesidades circunstanciales y ofrece herramientas prácticas para afrontar los retos de nuestra sociedad, supone claramente una ventaja diferencial tanto para ellos como para sus futuros empleadores.

Los altos estándares del sistema educativo inglés y su reflejo en la enseñanza que se imparte en los boarding schools, son valorados por las mejores universidades y empresas internacionales, que saben que una persona preparada e independiente, es un valor seguro.

En conclusión, las virtudes del sistema británico son un valor referencial a tener en cuenta hoy en día, cuando la formación en habilidades y la capacidad de adaptación a distintos entornos y situaciones es, cada vez más, una necesidad.